Joya de San Jerónimo Tlacoyahuaya, Oaxaca


Por bien que uno crea conocer algún lugar siempre habrá algo nuevo  que descubrir, que conocer, a pesar de haber estado en Tlacochahuaya con antelación, he descubierto otros aspectos que me hacen valorar más este templo.

 A primera vista parece una construcción religiosa más de las muchas que existen en el estado, sin embargo al acercarse y ver con detenimiento salta la vista la utilización de materiales de origen prehispánico  como en el caso de Teotitlán del Valle, adosados a los muros de la fachada, hay relieves que son evidentes y que no se si los hicieron los frailes en esta visión de superponer  los símbolos religiosos católicos a los indígenas o por el contrario, son  un claro ejemplo de sobrevivencia indígena relacionado con esta nueva religión eminentemente   sincrética.

Otro elemento a destacar en la portada es la existencia de aspilleras (ranuras alargadas) que existen en las bases de las torres y normalmente pertenecen a construcciones fortificadas para que desde ellas y desde dentro se pueda disparar en caso de ataques a la construcción.

El resto de la  portada es  sumamente sobria, esto contrasta con el rico interior que es uno de los ejemplos  más importantes de barroco rico y popular con los que cuenta el estado de Oaxaca.

En ambos lados de la nave se localizan capillas a las que se les ha puesto una reja de madera para resguardar  lo que en ellas se encuentra. Están cerradas por un arco de medio punto y en el extradós una cenefa de flores coloridas como se muestra en la fotografía siguiente.

El resto del interior del templo está profusamente ornamentado con flores,  imágenes, medallones, arcángeles, bouquets y otros.

Lo más importante es que según la publicación La Crónica. Com, “La edificación es un ícono por su pintura, ya que en algunos de sus detalles interiores se presentan pigmentos de grana cochinilla, insecto utilizado durante la época prehispánica como colorante natural para teñir telas y otros objetos, señala en entrevista la restauradora Mireya Olvera”

Esto quedó al descubierto a partir del trabajo de restauración que se efectuó al inmueble debido a su deterioro, proceso que fue posible realizar  por el apoyo recibido de una fundación.

En principio “se creía que era un mito la utilización de grana cochinilla, así que se tomaron muestras de pigmento y fueron enviadas a Arte Lab, pero se concluyó que todo el color morado de los muros y el órgano, corresponden a grana cochinilla, el azul corresponde al añil, un pigmento vegetal de la zona. Los demás colores si son minerales” es una cita más aparecida en Crónica.

Como aún me quedaba la duda revise algunos  materiales en la red y me encontré con cosas sorprendentes pues ahora la grana cochinilla, por los bellos tonos que produce es usada para dar color a vinos, mermeladas y otros alimentos.

Si bien se sabe que algunos otros templos de Oaxaca la usaron, ha desparecido por el uso de colores industriales, por ello Tlacochahuaya se ha convertido es un lugar único en su género, no solo por la riqueza ornamental sino por los materiales usados en su decoración.

Lo anterior tiene una lógica pues Francisco  Javier Clavijero escribió que “La grana y la cochinilla, tan conocida y apreciada en todo el mundo por la excelencia de su tiente, es un insecto nativo de México y el más útil de cuantos sustenta aquella tierra, en donde desde el tiempo de los reyes se cuidaba con particular espero su crianza. Su país propio es la gran provincia de las mixtecas, en donde al presente se cría y hace el ramo más considerable de comercio”

La mixteca es una zona importante de los estados de Puebla y Oaxaca y en el plano estatal una zona cercana a los valles centrales en que se asienta el templo del que estoy  describiendo.

Además la producción era según Alejandro de Hulmoldt  muy importante pues “ la cantidad de cochinilla con que la intendencia de Oaxaca surte a la Europa, puede estimarse, año común , comprendiendo las tres suertes de grana, granilla y polvos de grana, en 4 000 zurrones ó 32, 000 arrobas, que contando la arroba a 75 pesos, valen 2, 400,000 pesos. Se ha exportado cochinilla por Veracruz…”

Para quien quiera disfrutar de esta magnífica vista baste subir por una muy angosta  escalera de caracol y llegar al coro. Este un lugar privilegiado del templo que nos permite una mirada que abarca absolutamente todo el conjunto y que además permite admirar e magnífico órgano también pintado por grana cochinilla.

Una sugerencia, si van a subir no lleven absolutamente nada en las manos o en la espalda, dado el reducido espacio lo angosto de los escalones y el que no existe pasamanos, más vale  tenerlas libres por cualquier eventualidad y al bajar pegar la  espalda al muro para evitar caer.

Este es el bello órgano pintado con grana cochinilla y con detalles muy interesantes como los rostros  pintados en los tubos de aire.

Cade destacar también que el templo se cierra con un hermosos retablo que tiene  como elemento principal una pintura elaborada por un pintor indígena que también en su momento fue un aspecto importante dado que las ordenanzas coloniales de pintura establecían claramente quienes podían pintar y los indígenas estaban excluidos. Espero que sean datos más que suficientes para querer conocer esta joya de el arte barroco popular de Oaxaca y que compartan con otros las riquezas que tenemos y que pueden ser elemento de orgullo que soporte nuestro sentido de pertenencia.

Categories: ambar amarillo, Arquitectura colonial, Patrimonio culturalTags: , , , ,

Deja un comentario